Un vejete con apellido raro, nariz de proporciones, pañuelito en la frente y dedos veloces me había dado el mejor recital que había visto en mi vida. Fue en el Luna Park, en Marzo del... 2003?? no se, pero Mark Knopfler demostró a toda la gente cómo se debe tocar la viola, dejandome el "solo" de Sultans of Swing -entre otras tantas proezas que hizo- retumbando en la cabeza hasta 2 días después que sonó el último acorde. El viejo, antes de colgar las púas y dedicarse a rascarse las bolas (con la misma velocidad que rasca las cuerdas), se vino para el culo del mundo a demostrar que es un bestia y que viejo y todo, le da vuelta y media a cualquiera que se le plante.
Y sí, me rompe las bolas que las bandas que me gustan vengan sólo cuando ya están en las últimas, como a robar prácticamente, porque en Europa y Yanquilandia ya no les dan bola...
Y hace poco vi a otro de estos, aunque era su segunda vez en la tierra del dulce de leche. En la primera estuve, y fue buena. Esta no fue buena, no fue excelente... fue, fue, no se que carajo fue. Demasiado, sí esa es la palabra, demasiado. Porque este tipo parecido al richachón que se compra a Julia Roberts por unas noches -sólo para hacerse el poronga y decir cuanta guita que tengo- desplegó un "chow" que no hizo nadie. Porque la música era orgasmo tras orgasmo, porque tiró un chancho a volar -"mi chancho"-, porque tocó la mejor "canción" de la historia, tanto que está dividida en 10 gloriosos, oscuros y alunados tracks, porque las pantallas proyectaban puro arte, porque el fuego te calentaba los dientes, porque los lásers casi te sacan los ojos y el alma.
Y el sonido... merece ser tratado aparte. Cuando vienen bandas "de primer nivel", te cobran caro, carísimo por verlos así de chiquititos y de lejos, y si los querés ver un poco mejor, andá vendiendo tus hoyos. Y los "chows" son buenos, apoyados en su repertorio, algo de histrionismo y otro poco de demagogia (sí, estoy hablando de U2 que también lo vi). Pero el sonido rara vez es algo que uno diga "che pero que loco mirá que buen sonido que looooooco". Pero este rayado de la guerra metió más parlantes que porros había en el campo, y vos sentías que te llamaban de atrás, o que alguien te gritaba de costado, y el sonido te envolvía de todos lados y los escalofríos te hacían sacudirte. ¿Por qué otras bandas que son grosas no hacen nunca algo parecido? ¿Es que no sabrían que hacer con tanta riqueza sonora?
Mi novia a la salida me dijo "le encontré un defecto"... yo estaba pensando dónde, y si te ponés quisquilloso, había dónde hurgar. "Es que fue tan bueno, que ahora no puedo ir a ningún otro recital porque me va a parecer una mierda". Y eso lo resume todo
Por si algún despistado no se dio cuenta, el tipo que me arruinó los recitales para el resto de mi vida es Roger Waters.
viernes, 4 de mayo de 2007
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1 comentario:
Yo una vez tuve un escalofrío... fui a ver a Pedrito Rico en el estadio de Arsenal de Sarandí y no sabés como me zumbaban las balas!! Ni que escalofríos me agarraron!!!
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