viernes, 8 de junio de 2007

Loco, un poco

Viernes, 8 PM, después de un poco agitado día laboral, y esperando el llamado de mi princesa para rajarnos a despejarnos el marote de tanto adiestramiento sistemático del trabajo y la facu... me siento a pegarle a la guitarra (decir que "toco" es una falta de respeto al arte), buscando ese rapto artístico que hace que suene mejor de lo que soy -a mis oídos, por supuesto, a los del gato rosquita seguro que no- y entonces, miro por la ventana como esas cosas que uno no sabe por qué hace, y veo, en el edificio de enfrente, en un depto que habita gente del país-sin-cortinas, a una niña claramente poseída por el demonio, que salta, gira, se agacha, vuelve a pararse, gesticula, mueve la cabeza...

Y claro, ante semejante espectáculo, volví en mí para darme cuenta que no soy una mezcla de Vai con Bono, que hago un ruido espantoso, que el gato me mira mal y amenaza con saltarme a la cara para hacerme un estética sin cargo, y a la mierda la inspiración.

Claro, la chiquita esta piensa que nadie la ve, porque eso anda desquiciada y los saltos. ¿Nunca se pusieron a pensar en que si alguien viera todo lo que uno hace, inmedietamente lo interna en el borda? Y me refiero a esas caras que haces en el espejo del ascensor cuando estás solo, a los movimientos sin sentido (pero divertidísimos) que se hacen en la ducha, a los pasitos de baile lanzados en pasillos solitarios... Al final, todos estamos un poco locos, sólo que algunos lo muestran más que otros.

Y si soy yo el único que hace esas cosas... nada, ¡yo me divierto igual!

No hay comentarios.: