lunes, 4 de junio de 2007

De "Suvenil" te miraba de afuera...

Y llegó el momento. Si, ese que todas las parejas tanto anhelan... ir a encargar los "suveniles".
Ahí estábamos los dos, sonrientes y con los cachetitos rosados de ilusión y de frío.

Resulta que yo tengo la teoría que los "suveniles" no sirven para una mierda más que para juntar pelusas y hacer estornudar a los alérgicos, pero igual decidimos que ibamos a repatir unos muy especiales en nuestro "evento".

Cuando sugerí que de "suvenil" entreguemos perritos abandonados, algunos invitados me bajaron el pulgar, y me pusieron la misma cara extraña que cuando sugerí cambiar el "carnaval carioca" por el "carnaval peronista" con caretas de Evita, el Gral, Cafiero y demases, entonces decidimos continuar con otra idea.

Así fue que llevados por la filosofía oriental, coincidimos en algo muy bonito, pero la condición era que lo hagamos nosotros mismos y motivados por esto, el "NunoValente"(si, el 2 de Portugal) juntó, durante nuestras vacaciones, piedrita por piedrita en las simples playas de Valeria del Mar, mientras yo -como era de esperarse- juntaba perros vagabundos.

El sábado por fin coronamos nuestro proyecto, en una maderera de Balvanera. Allí, munidos de una reglita de plástico, un lápiz masticado y una hojita dibujamos lo que nosotros deseábamos y el sr. de la maderera, escéptico, pensaba para sus adentros "perique mierda será lo que quieren estos dos".

Finalmente, luego de revolverle todas las maderas, varitas y cosas de maderero, señamos y nos fuimos.

Y lo gracioso del asunto es que nos fuimos felices, dando saltitos por av. Rivadavia un sábado por la tarde, lo terrible es que antes de llegar al auto nos avivamos de que vamos a tener que pintar a mano 80 y pico de cositas!

Fuck. Era más original lo de los perritos.

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