Y nos decidimos... nos queremos mudar a una casita o similar, donde tengamos un espacio para una pelopincho y /o manguerearnos sin levantar el parquet. Dónde pueda tener un par de perros pelotudos e inútiles pero cariñosos y niños gorditos y loosers pero preciosos correteandome entre gambas, donde tenga que putear a Jojo porque no cortó el pasto o porque no arregló una maderita del portón! ( eso implicaría que tengo jardín y cochera!!)
Para tal fin, llamamos un tasador. Si tasador. Es como una suerte de castinero de Dotto, ya que su trabajo consiste en mirar todos los detalles, marcartelos ( aun cuando hiciste tu mejor esfuerzo estético) y hacerte sentir que lo que vos tenés para ofrecer es una reverenda cagada y que crees que es Dolores Barreiro.
Y asi fue que llegamos con un muchacho que derrochaba carisma para ser tasador. Sàbado 10 en punto de la mañana ( como había prometido) vino con toda su verborragía y unos lentes como los que usaba Stallone en "Cobra", trajo consigo una "pistola laser" con la que media los metros del depto y decia... "aja", ponia cara de saber su trabajo, levantaba una cejita como denotando seriedad y luego se abocó a la parte comercial ( ver que buscabamos nosotros!) se despidió y recién el martes nos paso el "nùmero" que estabamos esperando... lamentablemente estaba un poquito errado... no mucho... sòlo 25.000 dòlares menos de lo que nos tasaron otras 2 inmobiliarias de la zona, pero nada màs... a cualquiera le puede pasar igual.. quien no puede cometer un pifie de $75.000 ehh? Quien?? Despuès me enteré que era el hijo del dueño de la inmobiliaria, una grande grande...
y sólo me rebotaba una frase en la cabeza... "Si no fuera el hijo de Chicharelliiiii"
miércoles, 16 de julio de 2008
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1 comentario:
Entro solo para decirte que ODIO a Mark Knopfler, es mas malo que yo tocando la guitarra.
Dios te bendiga.
Pablo
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